Escribir para una revista: la manera práctica, profesional y académica

Opiniones
Issue 33 March 2026

Escrito por Erin JonesPhD, CDBC


Revisado por expertos

Abstract

En las revistas académicas es donde el conocimiento profesional queda documentado oficialmente. A diferencia de los blogs y las revistas comunes, las revistas académicas les piden a los escritores que utilicen métodos transparentes, que envíen sus hallazgos para que sean revisados ya sea por la editorial o por pares, y que empleen las citas de manera tal que permitan a los lectores rastrear ideas, verificar fuentes y aprovechar lo que se publica. En los ámbitos de aplicación, estas revistas amplían a veces el enfoque de los artículos que solo se basan en investigación e incorporan formatos orientados a la práctica o a la traducción del conocimiento, dirigiendo el material tanto a profesionales como a académicos. Así cumplen un rol de puente que es muy importante, porque la práctica mejora más rápido cuando se puede cuestionar, comparar y refinar de manera pública. El objetivo de este artículo es servir como una guía práctica para escribir específicamente para este tipo de publicaciones, con un enfoque en la transferencia del conocimiento a la práctica. Se distinguen enfoques académicos de aquellos profesionales, se subrayan los formatos más comunes (estudio de caso, ensayo, comentario, revisión de literatura, nota de métodos, investigación original) y se recorre la anatomía de un manuscrito publicable desde el título hasta las referencias. Tratar la prosa como parte del método aporta herramientas para la estructura del argumento, convierte a los párrafos en unidades de prueba y orienta la postura, la señalización y el uso de gráficos y tablas como componentes del argumento. También explica cómo respaldar las afirmaciones con citas y propone un flujo de trabajo flexible desde la afirmación hasta la presentación, incluyendo lo que buscan los editores y revisores, y las trampas comunes con ejemplos breves, así como las expectativas de ética, inclusión y tono.

Introducción: revistas, audiencias y objetivos

Las buenas ideas a menudo terminan estancadas en el teclado. Cuando se les pide a los profesionales que «escriban» sus ideas, lo que suele llegar es una publicación de blog animada o una densa imitación del ritual académico que contiene mucha terminología y poco material de sustento. Ninguno de los dos cuenta como artículo de revista; de ese modo, ideas de gran valor terminan siendo omitidas por lectores que podrían haberle encontrado utilidad. El problema no es la falta de habilidades, sino la falta de claridad sobre las expectativas del género y de cómo se ha creado el artículo. Todo lo que se presenta a una revista necesita tener un ángulo, que es otra forma de decir que necesita una tesis. Un artículo de revista científica no es una introducción general a un tema o una lista de herramientas para usar, es una respuesta argumentada a una pregunta enfocada.

Las revistas científicas convierten la información obtenida con tanto esfuerzo en algo que otros puedan encontrar, probar y usar. Existen para hacer crecer y examinar de cerca la información al ofrecer argumentos anclados a la evidencia, la responsabilidad de citas y los resultados duraderos (DOIs, indexación) que otros pueden encontrar, enseñar, y desarrollar de manera confiable. Los artículos escritos para una revista científica requieren transparencia metodológica y responsabilidad ética, para que las afirmaciones puedan ser comprobadas, adaptadas y mejoradas, transformando el conocimiento local en cambios a nivel del campo profesional. Por el contrario, los blogs reemplazan rigor por velocidad y una voz informal, y las revistas de divulgación llegan a un público amplio con historias editadas, pero generalmente carecen de revisión por pares, citas formales o detalles de procedimiento. Los tres pueden ser atractivos, pero solo las revistas científicas piden una justificación clara y suficiente información que se pueda replicar o adaptar. Las ventajas para los escritores son sustanciales: un pensamiento más agudo a través de la revisión editorial, credibilidad profesional, un registro de impacto citable y la oportunidad de que su trabajo viaje a las aulas, clínicas y se integre a normas institucionales.

Diferentes revistas sirven a diferentes comunidades. Las revistas de investigación se centran en la claridad metodológica y la contribución teórica y son leídas y escritas principalmente por académicos. Las revistas profesionales o técnicas se enfocan en los profesionales y enfatizan la orientación práctica y las recomendaciones responsables. Los campos aplicados viven en el espacio entre estas dos. Las revistas traslacionales ocupan esa interfaz de investigación-práctica, recibiendo presentaciones que terminan siendo útiles tanto para profesionales como bien fundadas a los ojos de los académicos, mientras les piden a los autores los estándares apropiados para ambas audiencias. El trabajo traslacional conecta el descubrimiento y el uso al convertir los hallazgos de laboratorios, clínicas y comunidades en intervenciones u orientaciones, aportando información práctica para refinar la teoría y los métodos. Por ejemplo, revistas como Behavior Analysis in Practice, Professional Psychology: Research and Practice, Veterinary Nurse, Human-Animal Interactions (CABI) al igual que IAABC Foundation Journal tienen como objetivo ser de utilidad para los profesionales manteniendo al mismo tiempo estándares académicos apropiados correspondientes a un trabajo revisado por pares. El objetivo no es diluir las expectativas, sino hacer que el rigor sea legible y utilizable en todos los entornos. Escribir para tales publicaciones significa adoptar un encuadre cuidadoso, con vínculos explícitos entre la evidencia y la práctica, y una prosa que es precisa sin ser escueta.

Este artículo tiene la intención de hacer explícitas esas expectativas. Establece para qué sirve un artículo de revista científica, cómo se construye el argumento y a qué se dedican los editores y revisores. Ayuda a elegir la forma adecuada, a mapear la anatomía de una pieza publicable y a tratar la voz como parte del método al mostrar cómo enmarcar una afirmación defendible, respaldarla con fuentes y conducir al lector a través de un razonamiento claro. Cierra con los errores más comunes (con ejemplos simples de cómo corregirlos) y una guía paso a paso desde la idea hasta la entrega del artículo. Un artículo complementario en el IAABC Foundation Journal Edición 32, Leyendo entre líneas: La capacidad de comprensión de una investigación para Profesionales del Comportamiento (Jones, 2025), se centra en evaluar la evidencia una vez que está en la página. Lo siguiente debe ser leído como si fuese el informe de un colega: riguroso, sincero y diseñado para ayudar a que su próxima presentación tenga impacto.

Profesional y académico: diferentes propósitos, estándares compartidos

Los artículos profesionales (basados en el comercio) y los artículos académicos (basados en la investigación) tienen fines distintos pero relacionados (y a veces superpuestos). Comprender la diferencia entre ambos puede ayudar a elegir la mejor forma de formular las ideas, así como fortalecer la escritura.

Pero unir estos estilos para revistas traslacionales puede ser algo aún más difícil de lo esperado. Los escritores deben tener en cuenta quiénes son sus lectores y saber qué tipo de artículo están elaborando, sin enredarse en la jerga académica o perder el foco en la experiencia del mundo real. Aquellas revistas traslacionales que interceptan la investigación y lo profesional son más exitosas cuando los autores pueden hacer que sus ideas importen tanto al investigador curioso como al profesional de mentalidad práctica. Eso significa enmarcar las preguntas y los argumentos de manera que se perciban relevantes y útiles sin importar de dónde vengan. Cuando se mezcla una metodología clara con una experiencia sólida, y no se tiene miedo de mostrar un poco de la personalidad del autor, la escritura se destaca. Se trata de reunir pruebas nítidas junto a una textura proveniente de la práctica real, para que la pieza terminada no solo sea creíble, sino que también sea realmente útil.

Redacción profesional

Los artículos profesionales se dirigen principalmente a los profesionales, centrándose en traducir el conocimiento teórico a una práctica efectiva. Reflexionan críticamente sobre el trabajo en el mundo real y proporcionan una orientación bien razonada para abordar problemas prácticos. Si bien la evidencia sigue siendo esencial, el énfasis está firmemente en la aplicación, el compromiso reflexivo y en hacer de la experiencia tácita algo explícito. Por lo tanto, un artículo profesional sólido demuestra cómo se promulga la teoría en la práctica. Por ejemplo, usted puede relatar un caso específico, aclarar un método o investigar un dilema ético. En todo momento, la claridad y la responsabilidad son primordiales, asegurando que los lectores entiendan tanto el razonamiento como las implicaciones prácticas detrás de la orientación ofrecida.

Redacción académica

Los artículos académicos contribuyen al avance del conocimiento, ya sea a través de la investigación original o a través de un trabajo teórico riguroso como la filosofía, el análisis conceptual, el argumento ético, la crítica metodológica o la historia de las ideas (Bem, 2021; Molinari, 2022). En todos los casos, una pieza académica plantea una pregunta clara, expone dónde se encuentra en la literatura y abre el razonamiento o el método a la inspección (Bem, 2021). Para los estudios empíricos, eso significa especificar datos, procedimientos y análisis para que otros puedan examinarlos o repetirlos. Cuando hablamos de una pieza teórica o filosófica, eso significa definir los términos, representar posiciones de manera justa, estructurar los argumentos y abordar posibles objeciones. En ambos modelos, las afirmaciones se limitan a lo que la evidencia soporta, las conclusiones se derivan de la evidencia o las razones ofrecidas, y la contribución muestra explícitamente lo que los lectores ahora pueden entender, reproducir o examinar que antes no podían.

Los dos modelos difieren en el énfasis más que en la seriedad. En cualquier revista de reputación, cada artículo es un trabajo de revista científica: discutible, citable y transparente. Las piezas de formato profesional se rigen por los mismos estándares de claridad, garantía y responsabilidad que las piezas académicas; simplemente se centran en los problemas de práctica y el método reflexivo, como este artículo que estás leyendo en este momento. Las etiquetas en sí mismas indican la función, no el estatus. Si su contribución principal es un análisis reflexivo que convierte la experiencia en un método que otros pueden aplicar, es probable que esté escribiendo un artículo profesional. Si ofrece un nuevo resultado empírico o un análisis teórico sistemático (que incluye un argumento filosófico), es probable que esté escribiendo un artículo académico.

Los siguientes tipos de artículos a menudo aparecen en revistas. Estas no son categorías rígidas y se pueden combinar cuando corresponda. Lo que importa es la claridad de su intención.

Caso práctico

Un estudio de caso narra y analiza un único caso o un pequeño grupo de casos estrechamente relacionados. Su valor es la profundidad y la especificidad. Muestra cómo el razonamiento se desarrolla momento a momento y cómo el contexto da forma a los resultados. Un estudio de caso sólido identifica la pregunta central que ilumina el caso, describe el entorno, el alumno, los objetivos y las limitaciones con cuidado, y explica la justificación de cada paso dado (Hancock, Algozzine y Lim, 2021; Prud ‘homme-Généreux, 2016). Reflexiona sobre la incertidumbre, las consideraciones éticas y los contra fácticos y evita las narrativas de los héroes, al tiempo que deja espacio para la complejidad (Hancock et al., 2021). El valor generalizable radica en el razonamiento, no en invocar reglas universales de un único caso.

Ensayos

Un ensayo es una pieza escrita enfocada en presentar una afirmación específica y discutible y respaldarla con razones y evidencias verificables (Khoshhal, 2021). Su finalidad es la de indagación y la argumentación. Define los términos clave, explica las opciones y hace visibles los pasos del razonamiento (Greetham, 2022). En su centro hay una tesis clara, la cual se defiende durante todo el ensayo, y cada párrafo construye ese caso, aclara el alcance o considera y responde a las objeciones. La evidencia se analiza en vez de simplemente informarse a los lectores, y las citas les permiten rastrear ideas y verificar fuentes. Los ensayos pueden ser analíticos, argumentativos, expositivos, comparativos, reflexivos o basados en la revisión de la literatura, pero todos requieren una afirmación defendible, que la evidencia sea relevante y que exista un razonamiento coherente (Molinari, 2022). Los ensayos no son informes, narrativas o artículos de opinión sin respaldo (Nenotek, Tlonaen y Manubulu, 2022). Bien hecho, un ensayo funciona como una conversación estructurada que genera comprensión, no solo información (Greetham, 2022; Molinari, 2022).

Comentario

Un comentario destila la experiencia en una posición clara, ya sea sobre la práctica o la ética, y explica lo que sigue a partir de esa posición. Al igual que un ensayo, debe hacer una afirmación específica y defendible, pero que está usualmente guiada usando un razonamiento profesional, así como también las implicancias del mundo real, y no solo por la literatura (Bloom y Thomas, 2020; Pautasso, 2013; Mensh y Kording, 2017). Algunos comentarios introducen un protocolo, un conjunto de procedimientos de enseñanza o un flujo de trabajo de diagnóstico (Bloom y Thomas, 2020; Pautasso, 2013; Mensh y Kording, 2017). Lo mejor de estas piezas es que combinan claridad con humildad. Indican lo que el enfoque está diseñado a lograr, dónde brilla y dónde no debe usarse. Las afirmaciones se respaldan con referencias y, cuando sea posible, con resultados documentados, como seguimiento de casos, comentarios de clientes o resultados rastreados (Bloom y Thomas, 2020). Explican cómo adaptarse a los distintos contextos y señalan cualquier limitación (Pautasso, 2013).

Revisión de la literatura o síntesis del estado del campo

Una revisión de la literatura mapea la información que ya es conocida, aquella que se discute y lo que queda por hacer. Puede tener una índole de alcance, narrativa o sistemática, dependiendo del propósito y los recursos disponibles (Livschitz y Dream, 2023; Mauer y Venecek, 2022). Por ejemplo, una revisión de alcance explora la amplitud y la profundidad de una investigación sobre un tema determinado, mapeando conceptos clave, tipos de evidencia y posibles brechas (Booth et al., 2021). Una revisión narrativa proporciona un resumen descriptivo y una discusión crítica de la literatura sobre un tema (Agarwal, Charlesworth y Elrakhawy, 2023). Una revisión sistemática sigue un método riguroso y predefinido para identificar, evaluar y resumir todos los estudios relevantes sobre una cuestión específica (Booth et al., 2021). En una revista traslacional, las revisiones narrativas y de alcance son comunes porque pueden sintetizar los hallazgos y traducirlos para los profesionales. Cualquiera que sea el subtipo, una buena revisión es explícita sobre la lógica y la evaluación de la evidencia adoptada. No se limita a encadenar resúmenes, sino que construye un argumento.

Investigación original

La investigación original presenta hallazgos novedosos, utilizando métodos cualitativos, cuantitativos o mixtos (Budhathoki, 2023; Torres-Valladares et al., 2022). El manuscrito debe adherirse a las convenciones establecidas del diseño seleccionado (Budhathoki, 2023). Para los estudios cualitativos, es necesario describir claramente el enfoque analítico, demostrar reflexividad y describir los criterios los cuales evalúan la calidad (Barroga et al., 2023). En una investigación cuantitativa, lo que se detalla es el diseño, las medidas y los procedimientos analíticos, incluido el informe de los tamaños del efecto y la incertidumbre relevante al caso (Barroga et al., 2023; Lim y Koay, 2024). En los métodos de investigación mixtos, es necesario aclarar las relaciones entre las cadenas metodológicas (Barroga et al., 2023). En todos los formatos, es importante asegurarse de que las afirmaciones estén respaldadas por pruebas y aborden las limitaciones como elementos integrales del rigor metodológico y no como puntos de tutela.

Nota sobre métodos o protocolos basados en la práctica

Una nota sobre métodos describe una herramienta, medida o procedimiento con suficiente detalle para que otros puedan reproducirlo (una especie de «cómo hacerlo», si se quiere). Explica por qué se necesita el método, cómo se compara con otros métodos alternativos y cuáles son sus limitaciones (South et al., 2024). Puede o no incluir un pequeño estudio de validación o de viabilidad. En este caso, la claridad y la reproducibilidad son las pruebas de valor.

Reseña de un libro o recurso

Las reseñas sirven como valiosas guías que ayudan a los lectores a navegar un entorno de información cada vez más complejo. En una revista, una revisión adopta un enfoque evaluativo en lugar de uno puramente descriptivo, evaluando aspectos como el alcance del trabajo, la audiencia, la contribución y las limitaciones (Heyd, 2017). Siempre que corresponda, la revisión vincula el recurso con aplicaciones prácticas e identifica posibles beneficiarios y métodos de beneficio.

Estos formatos sirven como herramientas para lograr objetivos específicos. Seleccione el formato que se alinee de manera más eficiente con su objetivo primario y la evidencia de respaldo, y mantenga en foco este objetivo a lo largo de toda su escritura. A continuación, se presenta un resumen de los diversos tipos de artículos de revistas aquí analizados (Tabla 1). Nota: Esta no es una lista completa, y algunas publicaciones pueden tener subcategorías específicas o con varios matices.

Cómo escribir un párrafo que sostenga un argumento

Un párrafo debe presentar una afirmación identificable y proporcionar suficiente evidencia y análisis para que un lector crítico acepte esa modificación y siga adelante. Piénselo como un paso más en la cadena de razonamiento de su artículo.

Anatomía (en orden)

    1. La oración que describe el tema: una afirmación clara y discutible.
    2. La evidencia: detalles específicos (datos, episodio, citas, referencias).
    3. El análisis: cómo la evidencia respalda la afirmación; por qué las alternativas son menos plausibles.
    4. El alcance: un breve calificativo que demarca límites o contexto.
    5. El enlace: una oración de cierre que completa la inferencia o apunta al siguiente paso.

Un ejemplo (de poco impacto): el manejo puede ser estresante. Existen perros a los que no les gusta (el manejo) y a veces muestran signos de angustia. Debemos cambiar el modo de manejo cuando esto suceda. Esto es importante para su bienestar.

Un ejemplo (impactante): Los protocolos de manejo influyen en el estado afectivo, y el efecto se puede observar en el comportamiento exhibido en tiempo real (oración temática). Durante el corte de uñas rutinario, Fido mostró repetidos movimientos de lengua y apartó la cabeza y la mirada, comportamientos asociados con el estrés y la evitación en contextos similares (Ejemplo de referencia, 2025) (evidencia). Cambiamos a una configuración basada en el consentimiento pidiéndole que apoye su barbilla y se levante. Acto seguido, la latencia para volver a participar disminuyó y la frecuencia respiratoria se normalizó (evidencia). Estas observaciones respaldan la afirmación de que los pequeños cambios durante los procedimientos pueden reducir de manera mensurable el estrés a través de la atención cooperativa (Ejemplo de referencia, 2025) (análisis). Estos no muestran que dicho procedimiento se generalizará sin cambios en todas las actividades clínicas (alcance). Este caso predispone a una pregunta más amplia que es: qué elementos del protocolo modificado son más importantes (enlace).

Revisión del propio trabajo

    • ¿Puede un lector subrayar la afirmación central en su primera oración?
    • ¿Cada oración intermedia aporta una nueva evidencia o análisis en lugar de repetir el mismo contenido?
    • ¿Podría un lector eliminar el párrafo y seguir la lógica del artículo? En caso afirmativo, es posible que el párrafo no esté haciendo un trabajo real.

Ahora que ya sabemos cómo estructurar nuestras oraciones y párrafos, pasemos al análisis. El análisis de los datos, así como también de la literatura y la práctica, gana credibilidad cuando se desarrolla en escenas y pasos. Incluso los argumentos técnicos se construyen a partir de decisiones situadas: qué medir, qué umbral adoptar y cómo ponderar bienes en competencia. En el trabajo basado en la práctica, haga que el momento crucial pueda ser examinado. Establezca el contexto, indique las opciones, explique la justificación detrás de la opinión e indique cómo se manejó la incertidumbre. Por ejemplo, si un perro temeroso exhibe comportamiento de lamidos rápidos durante el manejo, el profesional se detiene, ajusta la configuración y regresa con un plan diferente. Nombrar ya sea la decisión tanto como las razones detrás convierte el juicio tácito en un razonamiento responsable. En los informes de investigación, guíe a los lectores a través del análisis en lugar de presentar solo los resultados. Nombre las exclusiones y los casos extremos que dieron forma a la interpretación. La especificidad no es embellecimiento; es la condición bajo la cual otros pueden evaluar la transferibilidad o replicabilidad del caso.

Ayude a su lector a navegar y dar sentido a cada sección porque lo que es obvio para usted puede no serlo para ellos. Es importante tratar la posición y la orientación como parte del método, esclareciendo el estado de cada afirmación, así como también qué es la observación, qué es la interpretación, qué es la conjetura y guiar a los lectores a través de su texto. El uso de atenuadores («los datos sugieren…», «en este contexto…») aporta precisión cuando delimita correctamente el alcance, y las breves señales de orientación («argumentamos que…», «la siguiente sección examina…», «como se discutió anteriormente…», «la investigación sugiere…») guían la atención sin caer en la informalidad y ayudan a alinear las expectativas entre autor y lector (Hyland, 2005). Y una cosa que no se puede enfatizar lo suficiente es que es necesario definir y saber poner en práctica los términos para que los lectores que desconocen el tema puedan seguir el argumento. Esta es una trampa en la que caen todos los escritores y, a veces, lo que suponemos que es sentido común no es tan común.

Una audiencia traslacional pide dos cosas, y su prosa debe responder a ambas. Los practicantes quieren conocer el «y con eso qué». Quieren saber qué cambiará el lunes y por qué. Los académicos quieren el «muéstrame»: quieren ver cómo la afirmación del autor está justificado a través del método y de la evidencia. Para ello, alterne entre describir situaciones concretas y explicar qué significan. Comience con un momento hermético y concreto. Por ejemplo, las reuniones de traspaso de los viernes solían desviarse, y tres clientes terminaban con indicaciones diferentes sobre qué hacer después. De un paso al costado y nombre el principio que revela la escena. En este caso, las instrucciones poco claras invitan a la desviación. Vincule ese principio con fuentes que lo respalden (como la literatura y/o la razón por la que ha llegado a esa conclusión) y establezca sus límites. Por ejemplo, tal vez haya demostrado que los equipos con personal rotativo pueden necesitar una herramienta diferente. Ejemplo alternativo, explicación y orientación. Esto les da a los profesionales un patrón que pueden usar y les da a los académicos un camino que pueden comprobar. La bisagra entre la instancia y la inferencia es donde se encuentran la utilidad y la credibilidad.

Los gráficos y las tablas son partes igual de importantes en su escritura. El trabajo de los gráficos es hacer que esa afirmación comparativa sea accesible de un vistazo (ver Gráfico 1 y Gráfico 2). Decida qué demostrará cada elemento visual (por ejemplo, comparación, cambio con el tiempo, composición o relación) y diseñe para ese propósito. Las notas al pie no solo deben decir en qué consiste el gráfico, sino ayudar a entender qué muestra, cómo leerlo y qué aspectos importantes observar. En la prosa, remítase al gráfico en el punto donde el lector la necesita y resuma el hallazgo clave en palabras. Un lector cuidadoso debe ser capaz de seguir el hilo de la historia desde el texto únicamente y verificarla consultando la imagen.

Gráfico 1. Probabilidad de aceptación según el tipo de revisión (datos simulados) Los gráficos de barras muestran la proporción de entregas aceptadas en tres flujos de trabajos auto informados. El enfoque por etapas (estructurar → argumento → oraciones) se asocia con la mayor probabilidad de aceptación. Debe leerse como un argumento a favor de secuenciar las revisiones, no como una estimación representativa del campo; el énfasis está en el diseño, no en los porcentajes exactos.

Gráfico 2. Matriz que muestra el énfasis (0–3) para ocho tareas de transparencia en diez secciones de artículos; grupo de valores más altos en Métodos/Enfoque, Resultados/Análisis y Discusión.

Finalmente, la publicación comienza en la revisión, así que debe considerarse como un método de tres pasadas: estructura, argumento, oraciones. Primero establezca la línea de razonamiento. Luego, evidencie cada afirmación contra la evidencia y reduzca lo que se extralimita. Por último, afine la prosa para mantener el ritmo y la claridad. Tres diagnósticos rápidos que lo mantendrán honesto: léalo en voz alta, haga un esquema inverso (una oración por párrafo) y pídale a un colega que explique su afirmación en una oración. Si esos tres no se alinean, reorganícese antes de pulirlo (Belcher, 2019; Silvia, 2018). El objetivo es una escritura que lleve el argumento de manera limpia y deje espacio para que el lector lo verifique.

Una nota sobre la voz y la inclusión para los no humanos

La voz es parte del método tanto como el estilo y las revistas científicas siguen un estilo de escritura más formal. Es importante evitar la jerga, el lenguaje informal y los términos coloquiales. Trate a los animales no humanos como sujetos de preocupación moral denominándolos como ellos (o él/ella), no «eso», y describa el comportamiento usando un contexto en lugar de ponerles etiquetas fijas a los individuos. Cuando los términos se cuestionen o tengan varios significados en todos los campos, defina su uso, reconozca alternativas comunes y cite posiciones representativas. Amplíe el lenguaje inclusivo a los humanos evitando suposiciones sobre la identidad, la capacidad o las circunstancias. El objetivo no es el eufemismo, sino la precisión y el respeto, que ayudarán a los lectores a ver el trabajo con claridad.

Apoyar su escritura con citas de fuente: cómo funciona la evidencia

Las citas son tanto los comprobantes como el mapa de ruta de un artículo académico. Ubican su aporte dentro de una conversación en curso, muestran qué sustenta cada paso del argumento y ofrecen a los lectores una forma de rastrear, verificar y descifrar su trabajo. Cuando son bien usadas, las citas hacen que la lectura sea más ligera, no más pesada: indican dónde se encuentra el peso del caso y por qué un lector debe confiar en él. Ahora, voy a dar algunos ejemplos de citas en esta sección, que son solo para fines ilustrativos. Todos los ejemplos llevarán el apellido Doe y años inventados, así como números de página, etc.

Como regla general, conviene citar cada vez que un lector pueda preguntarse: ¿Cómo sabe usted esto? (Molinari, 2021). Los hechos que no son de conocimiento general, los números reportados, las definiciones y las interpretaciones sólidas necesitan fuentes. Lo que se asume como conocimiento común suele no necesitar cita; sin embargo, cuando hay dudas, es mejor ser transparente, sobre todo cuando se hacen afirmaciones valorativas o debatibles (Torres-Valladares et al., 2022). Busque la rastreabilidad, no la decoración. Por ejemplo: después de que estandarizamos el protocolo de traspaso, las llamadas de seguimiento se redujeron en dos semanas. En los estudios de comunicación aplicada se utilizan patrones similares, seguidos de una o dos fuentes clave. Esa breve explicación le dice al lector por qué las citas están ahí y cómo respaldan la afirmación.

La selección de la fuente también importa. Se prefiere la investigación primaria a los resúmenes, blogs y sitios web sin fuentes para que los lectores puedan evaluar los métodos y los límites de primera mano (Torres-Valladares, 2022). Al basarse en las revisiones, inclínese por revisiones sistemáticas o de alcance que describan las estrategias de búsqueda y de evaluación utilizadas (Aghadiuno, 2017). Para la orientación práctica, priorice las fuentes que explican los mecanismos y las limitaciones en lugar de informar los resultados por sí solos. El artículo complementario en el IAABC Foundation Journal Edición 32, Leyendo entre líneas: La capacidad de comprensión de una investigación para Profesionales del Comportamiento (Jones, 2025), ofrece herramientas prácticas para juzgar la calidad.

La integración es tan importante como la selección y puede ser un desafío hacerla correctamente. Coloque las citas donde el lector las necesite, generalmente dentro de la oración que aporta a la afirmación, y explique, brevemente, por qué la fuente está allí (Aghadiuno, 2017). Las frases clave (por ejemplo, «como se muestra en.…», «basándose en.…») ayudan a conectar una idea con su procedencia y reducen la necesidad de grupos de citas que interrumpen el flujo (Graff y Birkenstein, 2018). Reserve las listas entre paréntesis para momentos en los que quiera indicar amplitud entre diversos estudios o posiciones.

Cuando use citas directas, hágalo con moderación. Una o dos líneas breves por sección son suficientes, y solo cuando la redacción adecuada sea de importancia. Por ejemplo, cite un protocolo clínico que diga: «pause y espere un sí», o una etiqueta legal como «raza restringida» (Doe, 2020, p. 6). De lo contrario, mantenga el significado del autor, pero dígalo con su propia voz: en un estudio policlínico, casi dos tercios de los perros que participaron mostraron una disminución de la frecuencia cardíaca en la tercera sesión (Doe, 2021, p. 73). Proporcione números de página para cada cita y para cualquier paráfrasis vinculada a una afirmación precisa. Asegúrese de que cada cita en el texto tenga una entrada de referencia que coincida y que siga el estilo de la publicación de manera coherente (APA 7th, Chicago o MLA). Evite las cadenas secundarias siempre que pueda, pero si no puede obtener el original, márquelo claramente: «Doe (2011, como se cita en Doe, 2022, p. 88)».

Ética e integridad, en resumen

Las revistas académicas y profesionales de renombre se toman en serio la ética, porque la publicación guía la práctica y afecta el bienestar de las personas y los animales no humanos. Por lo tanto, la escritura ética requiere precisión y transparencia. Indique lo que hizo, por qué lo hizo y cuáles fueron los límites; proteja la privacidad; obtenga el consentimiento explícito cuando sea necesario; y anonimice cuidadosamente, explicando su lógica y sus precauciones. Si su artículo involucró a participantes humanos o no humanos, deje en claro cómo se manejó el consentimiento, la privacidad y el bienestar. Si el trabajo surgió en una práctica rutinaria fuera de la revisión institucional formal, aclárelo y describa las medidas tomadas para proteger a los participantes y sus datos. Consulte siempre las pautas éticas y de autor de la revista (incluidas las políticas sobre herramientas como la IA, contribuciones de autoría y plagio) antes de entregar su trabajo. Algunas revistas no aceptarán trabajos sin la aprobación de la ética institucional, en cuyo caso es posible que deba remodelar la pieza como un artículo de práctica y ser explícito sobre su alcance y su postura.

De la idea al borrador y a la presentación

No existe un único flujo de trabajo correcto para escribir, pero la siguiente secuencia ayuda a muchos autores a convertir ideas en artículos publicables.

    1. Aclarar el aporte. Escriba una breve declaración del problema, una afirmación de una oración y una nota sobre la relevancia real del artículo. Comparta esto con un colega. Si la afirmación no los impacta, refínela antes de comenzar a redactar.
    2. Dibujar la estructura. Cree un esquema de una página con encabezados que cuenten la historia. Cada encabezado debe responder una pregunta y dar soporte a la afirmación. Si un encabezado no se puede redactar como respuesta a una pregunta, reconsidere si esa sección es necesaria.
    3. Recopilar la evidencia. Reúna las notas del caso, los datos y las referencias que necesita para respaldar el argumento. Lea de forma selectiva pero profunda. Mantenga una bibliografía viva y capture una nota de una sola frase sobre qué aporta cada fuente a su artículo. Esto hará que la integración de las citas sea fluida más adelante (Booth et al., 2016).
    4. Borrador sin pulir. Escriba el primer borrador rápidamente sin dar formato a las referencias. Continúe escribiendo hasta que tenga un borrador completo. En mi caso, me gusta poner palabras e ideas en papel y luego refinarlas.
    5. Revisar la estructura y el argumento. Ahora evalúe la arquitectura. ¿Cada sección justifica su lugar? ¿La secuencia construye un caso coherente? Reduzca la repetición y agregue transiciones donde la lógica no sea consistente. Mueva el material hasta que el argumento se lea en una línea fluida de principio a fin (Sword, 2012).
    6. Editar para mayor claridad y estilo. Solo después de que la estructura sea sólida, debe concentrarse en las oraciones. Léalas en voz alta y reemplace las nominaciones largas con verbos. Intercambie adjetivos poco claros por medidas concretas. Ajuste el texto sin perder el tono y asegúrese de que las etiquetas estén claramente definidas de forma operativa. Mantenga una ortografía coherente y un lenguaje inclusivo afín con el estilo de la revista.
    7. Integrar las citas y compilar las referencias. Coloque citas donde tengan un impacto real. Asegúrese de que toda afirmación que requiera respaldo lo tenga. Cree una lista de referencias para que coincida con las citas en el texto en APA 7° Edición o el estilo específico de la publicación. Verifique cada detalle.
    8. Comprobaciones finales. Escriba el resumen al final para que refleje el cuerpo del artículo. Vuelva a leer las pautas de autor que delimitan el formato, la ética, la resolución de los gráficos y la longitud del artículo. Confirme que las tablas, los gráficos y los subtítulos estén completos y sean interpretables por sí solos. A menudo, es necesario enviarlos como archivos separados y que los archivos estén correctamente asignados. Tenga en cuenta este tipo de detalles, porque algunas publicaciones rechazarán instantáneamente su manuscrito sin siquiera leerlo si no lo ha formateado correctamente.
    9. Preséntese con confianza y humildad. La presentación es una invitación a la conversación, así que espere la crítica. Es una parte normal y necesaria del proceso. En el caso de que la revisión por pares sea parte de su tipo de artículo, trate a los revisores como colaboradores que ayudarán a que el artículo haga su trabajo. Responda a los comentarios con evidencia y saber (y profesionalismo). Cuando no esté de acuerdo, explique por qué y, cuando sea posible, en lugar de justificar con aclaraciones en el texto es mejor mostrarlas (Belcher, 2019)..

Errores comunes y cómo evitarlos

Hay varias trampas en las cuales los escritores suelen caer. Estos son algunos de los problemas más comunes que los editores ven en su escritorio:

    1. Ninguna afirmación clara. El problema más frecuente es un manuscrito que examina un tema sin tomar una posición. Comience escribiendo una única oración que será lo que su artículo defenderá, luego haga que cada sección busque probar lo contrario (Graff y Birkenstein, 2018). Si un párrafo no aporta a que esa afirmación prospere, elimínelo o reutilícelo.
    2. Narrativa sin argumento. Explicar lo sucedido no se considera un análisis. Una escritura sólida expone las razones de modo explícito: por qué esta evidencia respalda esta conclusión, qué alternativas consideró y por qué las dejó de lado (Booth et al., 2016). Débil: «Cambiamos el protocolo de traspaso y las cosas mejoraron». Revisado (con fuentes): «Después de que estandarizamos el protocolo de traspaso, las llamadas de seguimiento se redujeron. Las expectativas más claras redujeron la incertidumbre del cliente, y esto sigue el principio general de que nombrar las expectativas usando un lenguaje sencillo mejora la comprensión (Asociación Americana de Psicología, 2020) y modela la práctica de establecer justificaciones que los lectores puedan comprobar (Booth et al., 2016) «.
    3. Generalización excesiva de un único caso. El trabajo de caso ilumina el razonamiento en contexto y no prueba ser, en sí mismo, una regla universal. Delimite el alcance con honestidad e indique dónde puede no aplicarse su recomendación. Piense en términos de generalización analítica en lugar de generalización estadística: qué principio tiene mayor alcance y hacia cuáles contextos (Yin, 2018; Tracy, 2010). Sobre generalizado: «Las reuniones informativas semanales previenen el agotamiento.» Afirmación con alcance delimitado: “En una pequeña clínica con equipos estables, un informe de 20 minutos los viernes coincidió con menos ausencias los lunes durante un período de seis semanas. Los equipos con personal rotativo pueden necesitar un formato diferente».
    4. Evidencia sin integración; integración sin evidencia. Las largas cadenas de citas no sustituyen una explicación, y las conclusiones presentadas con excesiva certeza sin fuentes no cumplen con los estándares de la publicación. Inserte citas que respalden su trabajo y explique al lector por qué la fuente aparece en ese lugar del texto (Graff y Birkenstein, 2018). Apilar las citas: «El lenguaje sencillo ayuda (APA, 2020; Booth et al., 2016)». Integrar: «Un lenguaje sencillo reduce cualquier malinterpretación del material del cliente (Asociación Americana de Psicología, 2020), y exponer las razones explícitamente ayuda a los lectores a seguir su lógica (Booth et al., 2016)».
    5. Jerga y términos indefinidos. Los lectores se detienen cuando un término clave nunca se explica, incluso si es un término que parece obvio. Defina lo que quiere decir y cómo reconocerlo.Débil: «Lo mantuvimos por debajo del umbral».Versión revisada: «Mantuvimos al perro lo suficientemente lejos de las bicicletas para que la respiración se mantuviera estable y el olfateo se reanudara a los 10 segundos de concluido el evento. Esa es nuestra definición de mantenerlo ‘debajo del umbral’ «.
    6. Calidad y vigencia de la evidencia. Apoyarse en blogs, manuales anticuados o anécdotas individuales debilita el caso. Utilice fuentes primarias recientes para las afirmaciones y reserve piezas antiguas o secundarias para el contexto.
    7. Números sin contexto. Los porcentajes necesitan denominadores y marcos de tiempo.Débil: «El éxito fue del 90%».Versión revisada: «Dieciocho de las 20 sesiones (90%) cumplieron con los criterios dentro de los primeros 10 minutos durante las semanas 3 y 4».
    8. Etiquetas cargadas. Términos como «terco», «dominante» o «travieso» agregan temperatura, pero no iluminan al lector. Describa el comportamiento y el contexto observables.Débil: «Estaba siendo terca con la jaula para perros».Versión revisada: «Titubeó frente a la jaula, se inclinó hacia atrás y comenzó a jadear; giró la cabeza y agachó el cuerpo. Aumentar la distancia y añadir una señal de salida predecible condujo a entradas más rápidas».
    9. Terminología inconsistente. Cambiar las palabras confunde a los lectores. Elija un término y quédese con él.Débil: «Propietario», «controlador», «cuidador» y «padre» aparecen de modo indistinto.Versión revisada: «Usamos «cuidador» en todo momento y lo definimos en el primer uso».
    10. Atenuación excesiva o insuficiente. La certeza sin apoyo socava la evidencia, pero una cobertura excesiva sotierra el punto.Débil: «Esto demuestra que el enriquecimiento cura el estrés». / «Tal vez podría sugerir, en algunos casos, que…»Versión revisada: «En este entorno, el enriquecimiento predecible y basado en la elección coincidió con una menor vocalización. El diseño no establece causalidad, por lo que tratamos esto como un mecanismo plausible de comprobación «.
    11. Citas que hacen el trabajo del autor. Un bloque de citas extenso no es escribir, sino copiar. Una o dos, como máximo, y solo cuando sea necesario (a menos que estemos hablando de información extraída de entrevistas y presentada en los resultados y/o discusión de un trabajo de investigación original).

Conclusión: Una invitación a escribir lo que sabe y a conocerlo en profundidad

Escribir para una revista profesional y/o académica es, en sí mismo, un modo de práctica. Requiere indicar lo que sabe, mostrar cómo lo sabe y permanecer abierto a la revisión cuando la evidencia y el argumento lo justifiquen. Las piezas que perduran comienzan con una afirmación que vale la pena hacer, eligen el formato que mejor encaja y llevan al lector a través de una cadena transparente de razonamientos respaldada por evidencia adecuada y un método éticamente sólido. Cuando uno escribe de esta manera, hace más que cumplir con un estándar de entrega. Contribuye a un proyecto compartido para mejorar la forma en la que pensamos y actuamos en el mundo del comportamiento y el cuidado de animales.

El artículo complementario Leyendo entre líneas: La capacidad de comprensión de una investigación para Profesionales del Comportamiento, se encarga de la otra mitad de la tarea: cómo evaluar la evidencia una vez que ya está en la página. Léalo junto con esta publicación mientras planea y escribe su artículo. Juntas, ambas piezas, ofrecen un camino ágil desde la práctica hasta la publicación y viceversa.

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